Oh gloriosa Virgen María, Madre amorosa, en este momento de dificultad y sufrimiento, te ruego que mires el corazón de esta hija tuya que está pasando por momentos de dolor. He estado noches sin poder descansar, he llorado desconsoladamente y me siento perdida, frustrada, y sin fuerzas.

  1. Te pido por mis padres, hermanos y toda mi familia. Aleja de sus corazones las tristezas y preocupaciones. Dales salud, amor, alegría, trabajo y la paz que solo Tú puedes dar. Que nunca les falte lo esencial: que siempre tengan un techo, comida y la tranquilidad económica para vivir. Que sientan Tu protección y guía en cada momento de sus vidas.
  2. Tú qué conoces los más profundos anhelos de mi corazón, te ruego con toda mi fe y amor que me concedas la gracia de casarme pronto con el amor de mi vida. Te pido que me traigas a un hombre que me ame, me respete y me cuide, como lo hizo San José contigo. Permíteme vivir una relación llena de amor,  comprensión, lealtad y respeto. Ayudame a formar un hogar lleno de paz, amor y felicidad, que podamos tener hijos que llenen nuestra vida de bendiciones.
  3. Te pido que alivies mis tristezas y pesares, y que me ayudes a ver los frutos de mi esfuerzo. Abre las puertas para que me contraten en una buena empresa donde pueda prosperar económicamente y crecer profesionalmente. Te confío mi camino y sé que, con Tu intercesión, lograré alcanzar mis metas y encontrar estabilidad y éxito.

Madre querida, te prometo esforzarme cada día por ser una mejor persona. Ayudaré a quienes lo necesiten y, con gratitud, regresaré el próximo año con flores en Tu honor, como símbolo de mi agradecimiento. Te prometo vivir con más amor, fe y humildad, y seguiré Tu ejemplo de amor y servicio a los demás con todo mi corazón.