Padre nuestro que estás en el cielo,

santificado sea tu nombre

venga a nosotros tu reino

hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día

Perdona nuestra ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden

No nos dejes caer en tentación y libranos del mal, amén

Dulce madre, tu vista de mi no apartes, ven conmigo a todas partes y nunca solo me dejes, ya que me proteges tanto como mi verdadera madre.

Has que me bendiga el padre, el hijo, el espiritú santo, AMÉN!