Virgen de Guadalupe: Elvira me genera repulsión y repugnancia. Porque invade mi espacio vital. Invade mi privacidad. Por favor, ayúdame, NO quiero ser grosero con ella; pero tampoco quiero que meta sus narices dónde NO le corresponde. Cómo chingados me defiendo. Me siento totalmente vulnerable. Me siento desesperado. Por favor, Virgen Santísima, te lo imploro, protégenos en tú manto maternal y NO permitas que Elvira invada nuestro espacio vital, tanto individual así como familiar. Ella me parece muy vulgar, muy agresiva y muy prepotente. En serio, NO quiero ser grosero con ella, pero tampoco puedo permitir que destruya mi privacidad. Qué se supone que debo de hacer, para marcar mi privacidad? NO quiero actuar histéricamente; pero me siento sumamente contrariado con su presencia en nuestras vidas. Qué se supone que debo de hacer? Qué actitud debo de tomar? Qué medidas debo de tomar, sin histeria y sin esquizofrenia? Cómo puedo actuar con sabiduría, sagacidad, respeto, resiliencia, audacia, eficacia y perseverancia. En qué forma me puedo defender y que medidas debo de tomar? Reconozco que esta situación me rebasa y qué NO se cómo actuar. Por favor, ayúdame, quiero actuar como un adulto prudente y sabio, NO como un histérico ni esquizofrénico. Concédeme las gracias que necesitamos para actuar como lo harías tú, el Sagrado Corazón de Jesús y Señor San José. Tengo miedo y NO se que hacer. Apiádate de mi, por favor te lo suplico. Eres mi madre, Virgen Santísima y reconozco que carezco de la inteligencia emocional para superar esta situación, esta prueba y esta adversidad. Por favor, si te pido que me liberes del yugo de Elvira, es porque me genera mucha repugnancia y repulsión. Me parece una persona con un modo de ser muy grotesco, muy agresivo, que choca mucho con mi forma de ser. Quiero ser un hombre maduro y sensato; pero sólo lo podré ser si tú me concedes esas bendiciones y esas gracias.!!!! Ilumíname y muéstrame el camino. Guíanos y condúcenos por un camino seguro, que podamos tener paz y tranquilidad en medio de la tormenta y de la contrariedad. Tú qué eres asiento de la sabiduría, te imploro sabiduría, NO sólo para mi, sino también para mi mamá y mi hermana. Yo muchas veces NO tengo la habilidad para verbalizar mi desagrado y mi inconformidad, y quisiera poder hacerlo; pero en ocasiones ni yo mismo puedo hacer el diagnóstico por el cual me siento incómodo y perturbado; soy demasiado limitado. Mis habilidades son otras, y por más que le quiero tener paciencia, NO se la tengo; por más que quiero, NO puedo evitar percibirla como una mujer muy primitiva, mentirosa y tipo verdulera. Sagrado Corazón de Jesús, manso y humilde, haz nuestros corazones semejantes al tuyo. Amén. Gracias por escuchar mi oración y mis plegarias. Amén.