Virgencita: te quiero pedir por mi familia y por todo México. Te quiero pedir por las benditas ánimas del purgatorio, especialmente por las que más sufren, por las que nadie reza ni se ofrecen misas de sufragios, por las almas más abandonadas y olvidadas, así como por las almas que más tardarán en ser liberadas. Pido también por las almas de los sacerdotes católicos, religiosos y laicos comprometidos. Pido también por las benditas ánimas del purgatorio de mis familiares, amigos, conocidos, bienhechores, intercesores, patrocinadores y todos aquellos por quienes debemos amor y oraciones. Pido también por las benditas ánimas del purgatorio que más méritos tienen para ser liberadas. Pido también los responsables de reactivar la economía mexicana, tanto en la política como en la iniciativa privada, tanto empresarios mexicanos como extranjeros, pero que invierten y generan empleos en México. Pido también por los agonizantes, presos políticos, presos condenados injustamente, desempleados, viudas, huérfanos, personas en situación de calle, enfermos desahuciados y en etapa terminal; por las personas que viven solas y nadie las apoya ni asiste. Pido por el INE. Pido por el Papa Francisco y el Papa emérito Benedicto XVI. Pido también el Arzobispo Primado de Mexico Carlos Aviar Retes, así como por el Cardenal Norberto Rivera Carreras. Pido también por todos los dirigentes, fundadores, candidatos, miembros, simpatizantes y todos aquellos que en las próximas elecciones votarán por el Partido Acción Nacional y por la coalición PRI-PAN-PRD-México Libre. Pido por Felipe Calderón, por Margarita Zavala, Diego Fernandez de Cevallos y Ricardo Anaya. Pido también por que descansen en paz, el alma de don Manuel Gómez Morin y todos los fundadores y líderes más importantes del Partido Acción Nacional y que pudieran estar en el purgatorio. Pido también por todos los miembros del Opus Dei, Regnum Christi, Franciscanos, Capuchinos, Carmelitas, Benedictinos, Jesuitas, Agustinos, Agustinos recoletos, Dominicos, Salecianos, Lasallistas, Siervos de María, Cruzados de Cristo Rey, y Sacerdotes Operarios Diocesanos. Gracias Virgencita por escuchar mi oración y mis plegarias, ahora más que nunca, te necesitamos. Amén.