San Miguel Arcángel y sus legiones de ángeles custodios protegiéndonos, cuidándonos, aconsejándonos, liberándonos, guiándonos, conduciéndonos, animándonos, consolándonos, impulsándonos, motivándonos. María Santísima Reina de los Sacerdotes y de los Angeles, bajo tú amparo y protección nos acogemos Santa Madre y Madre Nuestra, no desprecies nuestras oraciones y necesidades, antes bien líbranos de todo mal, Virgen  gloriosa y bendita. Ruega por nosotros oh Santa Madre de Dios y Madre nuestra para que seamos dignos de alcanzar las divinas gracias y promesas de Nuestro Señor Jesucristo Misericordioso. Amén. Madre del Buen Consejo, cuídanos, ampáranos y protégenos. Amén.