Virgencita, imploro tú amparo y protección. Soy muy frágil y te necesito. Por favor protegerme de mis enemigos y de mis propias miserias y debilidades. Por favor ayúdame Virgencita, de verdad te necesito. Tranquilízame y hazme sentir tu amor, tú bondad, tú consuelo, tu ternura, tú serenidad, tú sabiduría, tu consejo, tu amparo, cobijo, misericordia, protección y bendición. Te imploro por las benditas ánimas del purgatorio, especialmente por las de mis familiares, amigos, conocidos, bienhechores, intercesores, y todos aquellos por quienes debemos amor y oraciones. En medio de la adversidad es cuando más necesito de tu presencia, protección y amparo. Me siento sumamente frágil y vulnerable. Por favor, de verdad te necesito. Te pido por los desempleados, viudas, huérfanos, agonizantes, presos, especialmente los que fueron condenados injustamente; por las ánimas del purgatorio de sacerdotes, religiosos y laicos comprometidos. Te pido por las personas en situación de calle, por los enfermos mentales; por lo que no tienen que comer; por los que viven solos; por los desahuciados; por todos aquellos que viven tristes y sin esperanza. Pido por las intenciones del Sagrado Corazón de Jesús. Amén.