Que la siempre Virgen Santa María, Madre del verdadero Dios, Aquel por Quien Vivimos, del Creador de personas, del Dueño de lo que está Cerca y Junto, del Cielo y de la Tierra, los mantenga en el hueco de su manto, en donde se cruzan sus brazos, nos proteja de toda tribulación y enfermedad, en especial del COVID-19