Virgencita: Me quiero confesar. Por favor protégeme a mi y a mi familia. Si es posible, hoy mismo me quiero confesar. Sagrado Corazón: por favor, me quiero confesar, de ser posible, hoy mismo. Por favor protégeme, para que nada nos pase a mi y a mi familia. Me urge confesarme. Te pido por todas las benditas animas del purgatorio, especialmente las que más sufren, las mas abandonadas, las que menos ayuda reciben, por las que no se dirigen oraciones ni misas de sufragios; por las que más tiempo tardarán en ser liberadas, por las que más méritos tienen para ser liberadas, por las cuyo principal pecado fue el de la carne, la lujuria, la voluptuosidad y la concupiscencia. Te pido por mis abuelos, bisabuelos, tatarabuelos, tios, primos, sobrinos; por todos mis familiares, amigos, conocidos, bienhechores, intercesores, patrocinadores y por todos aquellos por quienes debemos amor y oraciones. Te pido por todas las personas agonizantes, por los enfermos, las viudas, los huérfanos, los desempleados y la gente más vulnerable. También te pido por todas las personas vivas, que al igual que yo nuestro principal defecto es la lujuria, la carne y los pecados contra la pureza. Gracias por escuchar mis oraciones y plegarias. Sagrado Corazón de Jesús misericordioso en ti confío. Sagrado Corazón de Jesús, manso y humilde, ha nuestros corazones semejantes al tuyo. Amén. San Miguel Arcángel, defiendenos en la lucha, se nuestro amparo en contra de la perversidad y las acechanzas del enemigo; que Dios lo reprima es nuestra humilde suplica; y tu, Principe de la Milicia Celestial, con el poder, la gracia y la autoridad que Dios te ha conferido, arroja al infierno a satanas y a todos los demás espíritus malignos que vagan por el mundo para la perdición de las almas. Amén. Señor San José, terror de los demonios, guía a nuestras familias para que en ellas siempre haya amor, unidad, paz, salud y alegría; aleja de nosotros todo aquello que pueda causarnos daño. Guárdame a mi y a los míos en el Divino Corazón de Jesús, para que cada día transcurra como en la casa y en el taller de Nazaret. Amén. Viva Cristo Rey y Santa Maria de Guadalupe. Amén.