Virgencita: A veces las tentaciones son abrumadoras. Por favor ten compasión de mi, soy mucho más frágil de lo que tu crees. Soy un putrefacto y miserable pecador. Te imploro y te suplico me ayudes, pues para mi, esto es una misión imposible. Si tu me abandonas, esto es el infierno mismo. Por favor, apiádate de mi. De verdad, te imploro, de verdad ahora más que nunca, te necesito. Bendíceme a mi y  a mi familia. Obviamente muero por tener novia, pero reconozco, que por méritos propios, NO lo merezco. Tranquilizame y purificadme. Imploro piedad y misericordia. Amén.