Virgen Santísima de Fátima, de Guadalupe, del Perpetuo Socorro, del Carmen, de Lourdes, de la Paz:

Me encomiendo a ti en este día. Te encomiendo mi familia, mis oraciones, mis plegarias, mis proyectos, mis problemas, mis finanzas, mi trabajo, mi salud (física, espiritual y emocional), toda mi vida, toda mi existencia y todo mi ser.

Por favor, te lo imploro, apiádate de mi; protégenos a mi y a mi familia de nuestros enemigos, obstáculos y adversarios. Libérame a mi y a los míos del yugo opresor, manipulador, destructor y demoniaco de nuestros enemigos.

Te pido por todas las benditas ánimas del purgatorio, especialmente por las que más sufren, por las más abandonadas, por las que menos ayuda reciben, por las que no se dirigen oraciones ni misas de sufragios; por las que más tardarán en ser liberadas; por las que más méritos tienen para ser liberadas; por las que murieron sin recibir los santos sacramentos; por las que principalmente pecaron contra la pureza; por las cuyo principal pecado fue el odio, la envidia, la violencia, el rencor, el desprecio hacia todo aquello que por sus atavismos estigmatizaban. Pido también por las almas del purgatorio de Papas, Cardenales, Arzobispos, Obispos, Monseñores, Sacerdotes, religiosos, consagrados y laicos comprometidos. Pido también por las benditas ánimas del purgatorio de mis familiares, parientes, ascendientes, amigos, conocidos, bienhechores, intercesores, patrocinadores y todos aquellos quienes debemos amor y oraciones. También pido por las benditas ánimas del purgatorio miembros del Opus Dei, tanto hombres como mujeres, vivos y difuntos. Pido también por el Papa Francisco y por el Papa emérito Benedicto XVI, también por el Arzobispo Primado de Mexico. Pido por los sacerdotes operarios diocesanos, especialmente de la Parroquia de Fátima. Pido también por la paz en México y en todo el mundo. Amén. Señor Jesucristo Misericordioso, que a semejanza tuya y por intercesión de San Francisco de Asís, hazme un instrumento de tu paz; dónde haya odio, ponga yo amor; dónde haya injuria, ponga yo perdón; dónde haya desaliento, ponga yo esperanza; dónde haya error, ponga yo la verdad; dónde haya tristeza, ponga yo alegría; dónde haya duda, ponga yo fe. Señor Jesucristo Misericordioso, que no busque yo tanto ser comprendido como comprender; ser amado como yo amar; ser perdonado, como yo perdonar. Porque dando es como recibimos; amando es como somos amados; comprendiendo es como somos comprendidos y muriendo a nosotros es como nacemos a la vida eterna. Amén. Sagrado Corazón de Jesús manso y humilde haz nuestros corazones semejantes al tuyo. Amén. Sante Michael Archangelo, defendenos in proelio, contra nequitam et insidias diobali, esto presidium. Imperet illi Deus, supliques deprecamur; tuque Princeps Militia Caelestis, satanam aliosque spiritus malignos, qui ad perdicionem animarum, pervagantur in mundo, divina virtute, in infernum detrude. Amén. Sante Ioseph, Ora pro nobis; Regina Pacis, Ora pro nobis. Amén.