Virgen Santísima de Guadalupe:

Me encomiendo a ti.

Te pido también por Dianita Orozco Ayala; por sus hijos Harold y Natalia; por su papá don Trino; por sus hermanos Trino, Amparito y Rosa María; por su ahijada Regina y por su mamá que en paz descanse doña Francisca. Pido también por todas mis ex-novias.

Pido por las benditas ánimas del purgatorio de mis familiares, amigos, conocidos, bienhechores, intercesores, patrocinadores y todos aquellos por quienes debemos amor y oraciones; en particular pido por mis abuelitos, bisabuelitos, tatarabuelitos, tíos, primos, sobrinos y toda mi familia.

Pido por las benditas ánimas del purgatorio de sacerdotes católicos, religiosos y laicos comprometidos.

Pido por todas las personas que se encuentran en su lecho de agonía.

Pido por el Papa Francisco, por el Papa emérito Benedicto XVI, por el colegio cardenalicio, por todos los obispos y arzobispos y por todos los sacerdotes, monjes, monjas y almas consagradas.

Pido por los gobernantes en México; en el poder ejecutivo, legislativo y judicial, a nivel federal y en cada una de las entidades federativas.

Pido por los responsables de reactivar la economía mexicana, tanto en la política como en la iniciativa privada; empresarios tanto mexicanos como extranjeros pero que invierten y generan empleos en México.

Pido por los agonizantes, presos políticos, presos condenados injustamente, desempleados, viudas, huérfanos, personas en situación de calle, enfermos desahuciados y en etapa terminal; enfermos mentales y enfermos de COVID; personas que viven solas y no tienen quien las asista ni se ocupe de ellos.

Pido por los sacerdotes católicos de las parroquias de Fátima, San Agustín, Czestochowa, Francesa, Cristo Rey, Santa Teresita, del Perpetuo Socorro, San Juan Pablo II y Santo Tomás Moro  y San Josemaria Escriva de Balaguer.

Pido porque en Mexico y en el mundo entero, cada vez hayamos más personas y más familias rezando el Santo Rosario y la Coronilla de la Misericordia, todos los días.

Pido que lo más pronto posible termine la pandemia de COVID.

Pido por las ánimas benditas del purgatorio de todas personas que murieron de COVID y no tuvieron de despedirse de sus familias y seres queridos y no recibieron los santos sacramentos.

Imploro que Dios me conceda el perdón de mis pecados, especialmente en el lecho de mi agonía; y si tú Virgen Santísima me puedes conceder en ese momento una indulgencia plenaria, te lo agradecería infinitamente.

Por favor Virgencita, bríndame fe, esperanza y amor. Te encargo mucho a mi papá, mi mamá y mi hermana. Pero a quien te encargo mas es a mi mamá. Tú sabes lo limitada que está para movilizarse. Por favor bríndale amor, cariño, consuelo, paz, paciencia, serenidad, templanza y todos aquellos dones y gracias que ella necesita para salir adelante.

Pido por mi tía Licha y toda mi familia en Chihuahua.

Pido La Paz en Mexico y en todo el mundo.

Pido por un incremento de las vocaciones sacerdotales, religiosas y laicales.

Pido por todos los miembros del Partido Acción Nacional, vivos y difuntos.

Pido por todos los miembros del Opus Dei, Regnum Christi, Franciscanos, Capuchinos, Carmelitas, Benedictinos, Jesuitas, Agustinos, Agustinos recoletos, Dominicos, Salecianos, Lasallistas, Siervos de María, Cruzados de Cristo Rey, y Sacerdotes Operarios Diocesanos, tanto vivos como difuntos.

Imploro vida de oración y un corazón contrito.

Que Dios se apiade de nosotros.

Imploro consuelo, fe, amor y esperanza, en medio de la adversidad. Imploro paz interior, paciencia, longanimidad y resiliencia.

Me encomiendo primero que nada al Sagrado Corazón de Jesús, luego a ti Virgen Santísima, luego a San José, a San Juan Pablo II, San Josemaria Escriva de Balaguer, Santo Padre Pío de Pietrelcina, San Juan Diego, San Maximiliano Maria Kolbe, Santa Faustina Kowalska, Santa Teresita de Lesiux, San Joselito Sánchez del Río, San Agustín de Hipona, Santo Tomás de Aquino, Santo Tomás Moro, San Jorge, San Alberto, Santa María Goretti, San Rafael Guízar y Valencia, San Miguel, San Gabriel y San Rafael Arcángeles. Y toda la corte celestial.

Por la misericordia de Dios, espero confesarme a la brevedad posible.

Gracias Virgen Santísima por escuchar mi plegaria y mis oraciones.

Amen.