Virgencita de Guadalupe:

Buenos días.

Me siento confundido.

Debo confesarme.

Ayudame a ver lo que Dios quiera que yo vea.

Me siento totalmente confundido.

Encaminame hacia el camino de mi salvación.

Te pido por Naomi Tracy, por su abuelita Florence y por sus papás que en paz descansen: Daniel y Laura.

Ella es la causa de mi confusión.

No tengo la menor idea de quien es ella.

Tambien te pido por Dianita Orozco Ayala; por sus hijos Harold y Natalia; por sus papás don Trino y doña Francisca, qepd. Por sus hermanos Amaparito, Rosa María y Trino.

Como decía el ciego de Jerico:

”Domine ut videam”.

Serena mis pasiones; concédeme y concédenos templanza, fortaleza, serenidad, paz, paciencia; y sobretodo tu perdón, clemencia y misericordia.

Estoy muy confundido.

Serename, tranquilízame, sosiegame, pacifícame

Concedeme fe, amor y esperanza en medio de esta adversidad y en medio de esta oscuridad y confusión.

Brindame tú amor, cariño, compasión, comprensión, ternura, amistad, salud mental y emocional, amparo y protección.

En medio de esta oscuridad me siento totalmente confundido y desconcertado.

Liberame del yugo del pecado y del demonio y reivindicarme en tu amistad y estado de gracia.

Sagrado Corazón de Jesús manso y humilde haz nuestros corazones semejantes al tuyo.

San Miguel Arcángel defiéndenos en la lucha, se nuestro amparo en contra de la perversidad y las acechanzas del enemigo, que Dios lo reprima es nuestra humilde súplica; y tú Príncipe de la milicia celestial, con el poder, la gracia y la autoridad que Dios te ha concedido, arroja al infierno a satanas y a todos los demás espíritus malignos que vagan por el mundo para la perdición de las almas. Amén.

Señor San José, terror de los demonios, guía a nuestras familias para que en ellas siempre haya haya amor, humildad, pureza, castidad, perseverancia, paciencia, prosperidad, amistad, salud mental y emocional, fertilidad, unidad, paz, armonía, serenidad, templanza, serenidad, reconciliación y alegría. Aleja de nosotros todo lo que nos pueda perjudicar. Y guárdanos a mi y a los míos en el Divino Corazón de Jesús, para que cada día transcurra como en la casa y en el taller de Nazaret. Amén.

La paz de Jesucristo nos guarde para la vida eterna.

Amen.