Virgencita de Guadalupe, me súper súper urge confesarme.

Te pido MUCHO por mi papá, mi mamá, mi hermana y por mi. Te pido también MUCHO por Dianita Orozco Ayala, por sus hijos Harold y Natalia; por su papá don Trino, por su mamá, qepd doña Francisca Ayala Ortiz; por sus hermanos Trino, Amparito y Rosa María. Me híper súper encantaría que Dianita se convirtiera en mi novia y después en mi mujer.

Por favor tranquilízame, devuélveme la paz, la tranquilidad y la serenidad que tanto necesitamos.

Necesito paz interior. Necesito ser consolado. Me confesaré lo antes posible.

Que Dios obre en mi, a pesar de mi; a pesar de lo pecador y miserable que soy. Virgencita, necesitamos tu paz, armonía, paz, salud mental y emocional, sabiduría, templanza, fortaleza, paciencia, castidad, pureza de intención y de corazón, humildad, perseverancia, amor, oraciones y plegarias y misericordia. Necesitamos sentirnos amados y protegidos sobretodo en estos momentos. Imploro perdón y misericordia.

Reconozco mi pecado. Imploro perdón y misericordia y un abrazo y un corazón contrito.

Soy demasiado frágil y precisamente en estos momentos es cuando más necesitamos de tu presencia emocional y espiritual en nuestras vidas.

Por favor, ayúdame, guárdanos en el Sagrado Corazón de Jesús y libérame del yugo del pecado. Danos un rayito de esperanza en medio de la adversidad.

Necesito tu amor y tu amistad maternal para que Dios se apiade de nosotros y nos reivindique.

Por favor ayúdanos.

Necesitamos tu paz y tu consuelo. Y necesitamos un corazón contrito.

Señor San José, terror de los demonios, guía a nuestras familias para que en ellas siempre haya amor, unidad, paz, salud mental y emocional, prosperidad, sabiduría, perseverancia, paciencia, armonía, serenidad, templanza, fortaleza, humildad, pureza, castidad, templanza y alegría. Aleja de nosotros todo lo que nos pueda perjudicarnos; y guárdanos a nosotros en el Divino Corazón de Jesús, para que cada día transcurra como en la casa y en el taller de Nazaret. Amén.

San Miguel Arcángel defiéndenos en la lucha, se nuestro amparo en contra de la perversidad y las acechanzas del enemigo, que Dios lo reprima es nuestra humilde súplica; y tú Príncipe de la milicia celestial, con el poder, la gracia y la autoridad que Dios te ha concedido, arroja al infierno a satanas y a todos los demás espíritus malignos que vagan por el mundo para la perdición de las almas. Amén.

Sagrado Corazón de Jesús manso y humilde haz nuestros corazones semejantes al tuyo. Amén.

Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea; pues todo un Dios se recrea en tan singular belleza; a ti Virgen Sagrada María, yo te ofrezco en este día, alma, vida y corazón, no me dejes Madre mía caer en la tentación. Amén.

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tú reino, hágase tu voluntad en la tierra cómo en el cielo; danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas como nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en tentación y líbranos del mal Amén.

Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre Jesús. Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Dios te salve oh José, esposo de María Santísima, lleno eres de gracia, el Señor es contigo, bendito eres entre todos los hombres y bendito Jesús el Hijo de María. San José, padre terrenal y virginal de Nuestro Señor Jesucristo Misericordioso, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.