Virgencita de Guadalupe, ayúdame a vivir como el Sagrado Corazón de Jesús quiere que yo viva. Concédeme tu paz, tu consuelo, tu amistad, tu alegría, tu consejo. Enséñame a conocerte y a tratarte mamá del cielo, pues Jesucristo Nuestro Señor Misericordioso nos hizo tus hijos. Enséñame a relacionarme con las personas. A veces me siento muy sólo. Por favor, ayúdame y hazme sentir tu amor, tu apapacho, tu cariño, tu ternura, tu dulzura, tu amor de mamá. Enséñame a tratar a tu Hijo, mi Señor Jesucristo Misericordioso. Enséñame a ser feliz. Libérame del yugo de mis malas inclinaciones. Qué yo tenga los mismos sentimientos de amor de Jesucristo Nuestro Señor, pido también a Señor San José, su ternura, amparo y protección de papá. Quiero sentir alegría y gozo en mi corazón y en mi alma. Pido por mi familia, por nuestras necesidades espirituales, emocionales y materiales. Bendice mi casa, mi hogar y mi familia. Pido por las benditas ánimas del purgatorio, por los huérfanos, viudas, agonizantes, desempleados, presos políticos, presos condenados injustamente, presos católicos condenados por defender su fe. Pido también por aquellas mujeres que las han convertido en esclavas sexuales, para que sean liberadas de esa esclavitud. Pido por todos los nonatos aportados, para que sean bautizados, yo los bautizo con los nombres de Jesús, José y María. Pido por las prostitutas, para que abandonen esa actividad tan tormentosa y tan demoniaca, y que encuentren un oficio decente. Pido por mayor número de vocaciones sacerdotales y religiosas, así como consagrados y laicos comprometidos. Pido por qué en Mexico haya más familias que recen juntas diario el Santo Rosario y la Coronilla de la Misericordia. Imploro vida de oración. Enséñame a ser feliz y muy agradecido por lo que Dios en su infinita misericordia y bondad me concede a mi y a mi familia. Gracias por escuchar mi oración. Amén.